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sábado, 4 de mayo de 2024

Solo un momento. PARTE V. Sobrevivir, si acaso.

Por Sergio Marcano.

Al ritmo de un reguetón,

sobre un colchón firme,

en las penumbras de un elegante cuarto de hotel;

Contreras penetró mecánicamente a una prostituta delgada, blanca y de cabellos negros.

 

En una cama paralela,

justo después de tener un orgasmo,

Camacho se separó de una joven morena,

Tomó una bolsa de perico en una mesa de noche, le metió una llave, se la llevó a la nariz e inhaló con fuerza.

Desnudo, semi-erecto, aún goteando semen,

se acercó a Contreras y le ofreció un pase.

 

Por tercera vez,

acorralado,

Contreras, que hasta esa noche, siempre había procurado mantenerse alejado de las drogas,

inhaló con fuerza.

 

La cocaína volvió a quemarle las fosas nasales;

y una vez más le sorprendió su efecto inmediato, disipando la borrachera y convirtiendo aquel momento,

mentiroso; 

inconsecuente,

en algo más tangible,

más real, de alguna manera.

 

De un momento a otro su orgasmo llegó con fuerza y Contreras no escatimó al proferir un sonoro gemido de placer.

 

sábado, 27 de enero de 2024

Solo un momento. Parte IV. Relaciones clandestinas.

Por Sergio Marcano. 

¿En que radica la masculinidad?

 

¿En desear al sexo femenino?

¿En haber tenido sexo con un número significativo de mujeres?

¿En saber cómo hacerlas gemir de placer?

¿En haberlas amado?

 

¿En tener un gran miembro?

¿Una voz gruesa?

¿Una actitud recia?

¿Una barba cerrada?

¿Un cuerpo musculoso?

 

¿En ser un buen padre?

¿En sacrificarse laboralmente para ser el sostén económico de los que lo necesitan en tu familia?

¿En gozar del respeto de todos?

 

jueves, 31 de agosto de 2023

Solo un momento. PARTE III. El Playlist.

Por Sergio Marcano.

Mientras veía a su prima Graciela y a su tía, una mujer de 80 años, adentrarse en la zona de embarque del aeropuerto internacional de Maiquetía, Mario tuvo la sensación inequívoca de que se quedaba solo en Venezuela.

 

En la vía de vuelta a Caracas,

triste y amargado, en el carro de Carmelo, el novio de su prima,

mirando el desfile de vallas publicitarias del Gobierno a los lados del camino,

Mario pensó que el único y verdadero gran logro de la revolución bolivariana era el de haber sacado a más de 8 millones de connacionales fuera de nuestras fronteras.