Por Sergio Marcano.
Los personajes y eventos de
este relato son totalmente ficticios,
cualquier semejanza con personas vivas
ó muertas es absoluta coincidencia.
(45 – 55 ⌚)
En el interior de un rancho armado con retazos de madera y metal desvencijado, iluminada por la tenue luz de un velón encendido, vemos la foto de Rosa Virginia, una mujer atractiva de unos 40 años.
Acostada en una cama cercana Mamaíta; una anciana delgada, comienza a toser de manera repentina. A su lado, Ramiro, su hijo de 65 años de edad, un hombre moreno, de contextura gruesa, se despierta sobresaltado.

