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jueves, 26 de enero de 2023

Intemperie

Por Sergio Marcano

Mariano tiene 66 años.
Toda su vida laboral la ejerció como trabajador administrativo de LUZ (La Universidad del Zulia).

Pero hace seis meses, harto de una confrontación estéril con la subdirectora de la Facultad de Humanidades, la licenciada Romina Heredia –quién, podríamos afirmar con certeza, luego de 9 años en el cargo se había vuelto déspota e indolente–, Mariano decidió redactar y entregar su carta de jubilación.

Seguramente, si las circunstancias hubiesen sido otras, si hubiese habido elecciones de autoridades universitarias en los tiempos correspondientes, aún hoy seguiría ejerciendo su cargo y asistiría a la universidad a trabajar todos los días.

jueves, 3 de marzo de 2022

SANGRE DE MI SANGRE

Por Sergio Marcano.

Los personajes y eventos de
este relato son totalmente ficticios,
cualquier semejanza con personas vivas
ó muertas es absoluta coincidencia.

(45 – 55 ⌚)

En el interior de un rancho armado con retazos de madera y metal desvencijado, iluminada por la tenue luz de un velón encendido, vemos la foto de Rosa Virginia, una mujer atractiva de unos 40 años.

Acostada en una cama cercana Mamaíta; una anciana delgada, comienza a toser de manera repentina. A su lado, Ramiro, su hijo de 65 años de edad, un hombre moreno, de contextura gruesa, se despierta sobresaltado. 

viernes, 28 de mayo de 2021

Hoy, mañana y siempre

Por Sergio Marcano.

(10 – 12 ⌚)

Ramón tiene 78 años. Se jubiló como maestro de educación física luego de 30 años de trabajo arduo y comprometido en un liceo público. Siempre fue una persona activa y voluntariosa y eso no ha cambiado ni un poco con los años. 

A pesar de que las protestas en Caracas y en el resto de Venezuela llevan ya varios días, llegada la quincena, a golpe de las 4 de la mañana, Ramón salió del pequeño apartamento en la avenida libertador y caminó al banco de Venezuela que queda a cuatro cuadras de su edificio.
Entre las sombras de la avenida solitaria, se adivinaban los rastros de cauchos y cachivaches quemados en las barricadas de los opositores.

viernes, 22 de enero de 2021

Sr. Alfredo.

Por Sergio Marcano.


El Sr. Alfredo tiene 71 años y toda su vida ha vivido en La Candelaria.
Todos los días, como a las 3 de la tarde, cuando el sol es más amable y la brisa más fresca, sale de su edificio, camina un par de cuadras y se sienta en el mismo banco de la plaza Bolívar.
En sus bolsillos siempre tiene una migaja de casabe, un poco de arroz o algún resto de comida para alimentar a las palomas. 
Es por eso que todas revuelan emocionadas a su alrededor cuando lo ven llegar.

El Sr. Alfredo es una persona sencilla y se distrae con facilidad. 
Disfruta al ver pasar a la gente. 
Viendo a los niños jugar. 
Teniendo pequeñas conversaciones sin importancia con los desconocidos que se sientan brevemente a descansar.
A diferencia de su pasado como ingeniero civil, cuando vivía azorado y lleno de preocupaciones, ya no tiene prisas en su cotidianidad.
Quién iba a decirle a él mismo que disfrutaría tanto de no tener nada que hacer, de ser dueño y señor de su tiempo. 
Simplemente no lo hubiese creído.