Por Sergio Marcano
Como a las 2 de la mañana;
José, un hombre delgado en sus 50s escuchó un ruido inusual y se despertó sobresaltado,
se paró de la cama,
caminó a la sala,
encendió las luces,
y vió la sombra de un ladrón saltar y huir desde la parte de afuera de su balcón, en el segundo piso.
Pensó en los aviones llenos de connacionales que llevaban meses llegando al país de diferentes destinos;
suspiró preocupado, pensando que lo único que le faltaba,
en medio de toda la agobiante situación económica y social,
era ser acechado por amigos de lo ajeno…
Vio al joven correr a toda velocidad, por el medio de la calle,
alejándose del edificio;












